El equilibrio del agua
El equilibrio del agua depende de 3 elementos:
- El Título Alcalimétrico Completo o TAC. Indica el índice de bicarbonatos y de carbonatos disueltos en el agua.
- El Título Hidrotimétrico o TH que expresa la concentración de sales de calcio y de magnesio, es decir la dureza del agua (TH).
- El Potencial Hidrógeno o pH. Indica si el agua es ácida o básica, y debe ser estabilizado entre 7 y 7,2.
El equilibrio de estos 3 parámetros es primordial, porque va a determinar la calidad del agua de la piscina, pero también la eficiencia y la duración de vida del equipo de la piscina.
Un agua demasiado suave tendrá tendencia a ser agresiva y corrosiva para los equipos (filtros, bombas, canalización…).
Un agua dura, sin embargo, provocará el depósito de sarro en las tuberías, en los tabiques y en los filtros de arena. Por ello es importante asegurar el equilibrio de estos 3 elementos mediante el Balance de Taylor.

Agua dura y cambio de polaridad
A partir de 20° TH, se considera el agua como dura. Es el caso más frecuente en Francia donde los 2/3 del suelo son calcáreos. El agua calcárea genera en particular la formación de sarro en la célula de electrolisis.
Esto implica controles visuales y limpiezas fastidiosas. Para paliar este inconveniente, POOL TECHNOLOGIE ha dotado el conjunto de sus equipos de sal de un cambio de polaridad. De frecuencia variable (4 o 6 horas), el cambio de polaridad permite limpiar automáticamente la célula de electrolisis.
POOL TECHNOLOGIE va incluso más lejos: para adaptar la frecuencia de cambio de polaridad a las características del agua de su piscina, algunos modelos proponen el cambio de polaridad regulable de 0 a 24 horas.
Cuanto más dura sea el agua, más importante deberá ser la frecuencia de cambio. La regulación debe realizarse con esmero: la frecuencia de cambio tiene una incidencia sobre la duración de vida de la célula.